Al principio, no tenía nada claro, pero cuando gradualmente me fui acercando al sueño, se me hicieron evidentes algunas certezas.
Estaba totalmente segura de tres cosas. Primera, Él era distinto. Segunda, una parte de él, y no sabía lo potente que podía ser esa parte, tenía sed de mi . Y tercera, estaba incondicional e irrevocablemente enamorada de él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario